La clínica, dirigida por el referente internacional Llorenç Gómez León, reunió a jóvenes de 13 a 18 años en una experiencia que combinó excelencia técnica, pedagogía y un profundo vínculo humano.
Domingo, 22 de febrero de 2026. Puerto Madryn fue protagonista de una jornada que quedará grabada en la memoria deportiva y humana de todos los que formaron parte de ella. La ciudad patagónica acogió una clínica internacional de fútbol playa dirigida por el referente mundial Llorenç Gómez León, a través de la Llorenç Gómez Academy (LGA), convocando a jóvenes de entre 13 y 18 años que vivieron una experiencia formativa de altísimo valor.
La clínica comenzó con un enfoque poco habitual pero profundamente significativo. La primera parte de la jornada fue llevada a cabo por Fernanda Contin, psicóloga deportiva, quien abrió el espacio abordando el que, sin duda, representa el pilar más importante de cualquier deportista: el apartado mental. A través de dinámicas participativas y reflexiones adaptadas a la edad de los participantes, los jóvenes pudieron tomar conciencia de la importancia de la confianza, la gestión emocional, la concentración y la mentalidad como base del rendimiento y del crecimiento personal.
Esta introducción permitió establecer un marco sólido sobre el cual se desarrollaría posteriormente el trabajo en la arena, reforzando la idea de que antes de formar jugadores, es esencial acompañar la formación de personas. El mensaje fue claro: el verdadero desarrollo deportivo nace desde el interior.
Desde las primeras horas de actividad en la arena, el entorno se convirtió en un espacio de aprendizaje, ilusión y crecimiento. Sin embargo, más allá de los ejercicios técnicos, los gestos deportivos y la transmisión de conceptos específicos de la modalidad, lo que realmente marcó la diferencia fue la esencia con la que se desarrolló la clínica: una metodología basada en la cercanía, el respeto y la conexión humana.

(FOTO Enzo10)
Diego, coordinador de la actividad, destacó especialmente este aspecto, subrayando el impacto educativo de la propuesta:
“La metodología de la mediación tuvo un valor educativo muy importante, porque tuvo tres ejes fundamentales: la enseñanza técnica, la pedagogía y el aspecto humano. Y lo humano es central, porque el vínculo que se genera con los chicos, con los jóvenes, es fundamental para que puedan adquirir ese conocimiento. Si el conocimiento es frío, no logra transmitirse de la misma manera, pero aquí sucede algo distinto, algo especial. Existe una magia que se genera a través de ese vínculo, que hace que los chicos estén más atentos, más presentes, más receptivos y con una verdadera disposición a aprender”.
Estas palabras reflejan con precisión el espíritu de la Llorenç Gómez Academy, cuyo enfoque no se limita a formar jugadores, sino a acompañar procesos de crecimiento personal a través del deporte. Cada corrección, cada demostración técnica y cada conversación en la arena se transformaron en oportunidades para inspirar, motivar y despertar en los jóvenes una nueva manera de entender el fútbol playa.
Durante la clínica, los participantes pudieron conocer en profundidad los fundamentos técnicos específicos de la disciplina: el control en superficie inestable, la coordinación corporal, la lectura del juego en arena, las técnicas de remate características del fútbol playa y, especialmente, la importancia de la creatividad como herramienta diferencial. Pero, al mismo tiempo, vivieron una experiencia cercana con una figura que representa el máximo nivel internacional, comprobando que el talento y la excelencia pueden convivir con la humildad y la generosidad.
El impacto de la actividad trascendió el plano individual. Para la comunidad local, la clínica representó un verdadero impulso al crecimiento de la modalidad.
“Ha sido una gran jornada, un verdadero salto de calidad para nuestra zona”, afirmó Diego. “Este tipo de experiencias elevan el nivel, abren la mente de los chicos y generan nuevas aspiraciones. Estamos profundamente agradecidos y esperamos tener el honor de poder volver a contar con su presencia en el futuro”.

(FOTO Enzo10)
La presencia de Llorenç Gómez en Puerto Madryn se enmarca dentro de un recorrido internacional que el jugador y formador desarrolla desde el año 2011. A lo largo de estos años, ha llevado sus masterclasses a distintos países y continentes con una doble misión: por un lado, transmitir todos los conocimientos adquiridos a lo largo de su trayectoria profesional y personal, y por otro, seguir absorbiendo nuevas experiencias, culturas y aprendizajes que le permitan continuar evolucionando y contribuyendo al crecimiento global del fútbol playa.
Este intercambio permanente es parte del ADN de la Llorenç Gómez Academy, una plataforma que no solo enseña fútbol playa, sino que construye puentes, conecta realidades y deja semillas que germinan con el tiempo.
Para muchos de los jóvenes participantes, la clínica no fue solo un entrenamiento. Fue una inspiración. Fue descubrir que los sueños pueden tener forma, que el esfuerzo tiene sentido y que el camino del deporte puede ser también un camino de desarrollo personal.
Puerto Madryn, con su entorno natural privilegiado y su identidad profundamente ligada al mar, ofreció el escenario perfecto para esta experiencia. La arena fue testigo de sonrisas, de miradas de admiración, de gestos de superación y de momentos que permanecerán en la memoria de todos los presentes.
Porque cuando el conocimiento se transmite con pasión, cuando la enseñanza nace desde la autenticidad y cuando el deporte se convierte en un lenguaje capaz de unir generaciones, lo que sucede va mucho más allá de una simple clínica.
Lo que sucedió en Puerto Madryn fue, sin duda, un punto de partida. Un impulso. Una semilla.
Y su legado, silencioso pero poderoso, seguirá creciendo en cada uno de los jóvenes que, durante esa jornada, aprendieron que el fútbol playa no solo se juega con los pies, sino también con el corazón.

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